1979 Revolution: Black Friday. La revolución iraní hecha videojuego

  • whipli
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En 1979 tuvo lugar en Irán la revolución islámica que supuso el fin del régimen del sha Mohammad Reza Pahlevi y el establecimiento de un nuevo régimen fundamentalista islámico. 1979 Revolution: Black Friday se basa en ese periodo histórico para narrar, a través de un drama interactivo, los acontecimientos que vivieron un grupo de amigos iraníes con distintas visiones del mundo que les rodeaba.

La escasa duración del videojuego (unas 2-3 horas) se ve compensada por una narrativa clara y concisa con gran impacto en el jugador, consiguiendo que el mensaje que sus desarrolladores querían contarnos no se diluya. 1979 Revolution no hace uso de golpes de efecto facilones como otros videojuegos del género. 1979 nos cuenta una historia en cierta manera didáctica para comprender la historia reciente de Irán sin posicionarse en ningún bando y mostrando los distintos matices de tan importante conflicto. Estamos ante lo que podría denominarse un docu-juego, pues nos cuenta una historia basada en hechos reales de una forma seria y reflexiva y a la vez utiliza mecánicas propias de los videojuegos para hacerlo.

En 1979 Revolution las decisiones que tomamos tras cada diálogo tienen un gran impacto en la historia. Nuestro protagonista Reza, un joven fotógrafo que ha regresado a Irán desde Francia y que hasta ahora era ajeno al conflicto, se ve sumergido en la disyuntiva entre decidir si la revolución debe ser o no violenta. Nosotros somos partícipes de sus acciones decidiendo en cada momento su posicionamiento en el conflicto. El juego avanza con multitud de QTEs (muy rápidos), ya no sólo para las respuestas a los diálogos, sino también para algunas cinemáticas.

Como contrapunto al gran trabajo narrativo de los desarrolladores, cabe decir que los aspectos técnicos del videojuego dejan algo que desear. El apartado gráfico es muy pobre, por debajo de la media de este tipo de videojuegos, y el control del movimiento del personaje por la ciudad es ortopédico, además de la existencia de numerosos bugs que pueden obligarnos a reiniciar el capítulo por la imposibilidad de seguir avanzando.

Por todo lo demás, 1979 Revolution: Black Friday vale la pena para todos aquellos jugadores que desconozcan ese importante evento histórico y quieran aprender y disfrutar de una buena historia. Los fallos técnicos empañan un poco el resultado final, de lo contrario estaríamos hablando de uno de los grandes juegos indie del año.

1979 Revolution: Black Friday
No es un tipo de juego que haga sentir bien y no todo el mundo estará de acuerdo con la versión personal de la historia que proporciona. Además, aunque funciona bastante bien al aplicar las convenciones de los dramas interactivos actuales, ocasionalmente flojea en tramos de ritmo lento y pequeños contratiempos técnicos.
Historia apasionante y didáctica
Tus decisiones importan
Muy bien documentado
Duración algo corta
Gráficos muy flojos
Control de movimiento del personaje ortopédico
75
Nota final

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